Esta semana he compartido experiencias y opiniones sobre liderazgo con Luis Pardo, CEO de SAGE Iberia . No te voy a hablar sobre la empresa, que es sobradamente conocida. Pero sí sobre Luis, que también es conocido dentro y fuera de su sector.

Me ha visitado en Emprende y hemos hablado sobre su modelo de liderazgo, además de su responsabilidad a la hora de “leer el futuro” para atisbar los cambios que vienen y que no les pillen desprevenidos.

En cuanto a líderes, cuando imparto alguna conferencia, en ocasiones recuerdo que yo considero que hay tres modelos diferentes con alguna que otra variación en cada uno de ellos. Nos encontramos con aquellos que están todo el día dando la nota, sin ton ni son, simplemente para llamar la atención, ya sea para beneficio propio o para su empresa. En el otro extremo tenemos a los que solo salen a dar la cara cuando hace falta y no quieren estar visibles constantemente. Y en el punto intermedio pienso que hay gente como Luis, que no solo da la cara cuando hace falta, sino que sabe del poder de los medios sociales y están presentes en ellos.

Luis y otros como él tienen claro que los medios de comunicación tradicionales no van a estar todo el día a su disposición. Pueden sacar cosas interesantes de sus empresas, pero esto es algo coyuntural. Sin embargo, también tiene muy claro que cuenta con un poderoso arma que son las redes sociales. No hay día que no encuentres un comentario de Luis en Twitter, generalmente varios, sobre temas de actualidad relacionados con su negocio. Él me cuenta que sus dos redes principales son Twitter y LinkedIn, y las utiliza de forma inteligente como puede comprobar cualquiera que decida acceder a su conocimiento y opiniones.

Puedes ver la entrevista completa a continuación:

Luis es de los que piensan que si no influyes en otros entonces no eres un líder. Esa influencia para él es a través del propósito y la inspiración. Y ese líder debe preocuparse y ocuparse más de los otros que de sí mismo. No es filantropía, es liderazgo en estado puro. En varias conversaciones que he mantenido con Luis me ha transmitido que el líder se la juega una y otra vez, porque no hay punto intermedio. Y eso quiere decir que se reinventa (aprende y desaprende) y los transmite a los demás.

Luis me dice que un buen líder trabaja duro porque no hay atajos. Y además lo hace con pasión. Le mueve el propósito y las personas. Considera que los valores y la ética son sus pilares, crea equipo y disfruta con la diversidad. Además, tiene los pies en la tierra de hoy y los ojos en las estrellas del futuro (visión).

Con esa filosofía queda claro que sabrás si eres un buen líder “cuando una gran parte de tu equipo te lo reconoce y otra gran parte que no es tu equipo también. Y tú no sueles estar ahí cuando opinan. Solo si te lo reconocen lo eres, lo demás es una ilusión óptica”.

Acaba de publicar hace pocos meses "Viaje al centro del humanismo digital". De ese título podemos adivinar que para él lo más importante no es estar enfocado en los resultados, sino en el propósito, las personas y la cultura que deben llevarnos al resultado.