¿Tienes más de dos fallos cuando hablas en público?

Te proponemos una relación de posibles errores que todos cometemos cuando hablamos en público. Da igual que se trate de charlas ante grandes audiencias que ante un reducido número de personas. El caso es que la comunicación tiene siempre el mismo objetivo: llegar al otro y convencerle.

No importa si pretendes que te compre algo, que te vote en unas elecciones o lograr cualquier otro propósito. Lo principal es llegar a su corazón.

Un tal San Agustín, a quien me gusta citar de vez en cuando, decía algo tan simple como que si ves que tus feligreses mueven sus traseros en los bancos es porque tú no eres capaz de remover sus corazones.

Echa un ojo a estos fallos que te proponemos más abajo. Si tienes varios de ellos debes pensar seriamente en mejorar tu comunicación, no sea que cuando vayas a hablar en público en busca de un objetivo determinado te salga el tiro por la culata.

— A veces hablo demasiado rápido.
— Expreso preferencias personales (religión, política, fútbol, etc.).
— Doy explicaciones demasiado largas, sobre todo en las anécdotas.
— No resumo las ideas clave.
— Necesito mayor interactividad.
— Pongo pocos ejemplos prácticos.
— No dejo un espacio reservado para dudas y preguntas.
—No cuido el material que entrego a quienes me escuchan.
— Soy reiterativo y me repito demasiado.
— Cuento anécdotas demasiado largas que distraen de la idea principal.
— En ocasiones me dicen que mi intervención ha estado bien, aunque un poco larga. (Es lo peor que pueden decirte, habrás fracasado por completo).
— Cuando cuento chistes o anécdotas me río el primero para animar a otros a que también se rían.
— La presentación, no está bien estructurada y debe ser más dinámica.

Tú decides…

@jromero_tv