saber expresarse

Si tienes buenas ideas y no sabes cómo expresarlas es como si no las tuvieras.

Eso lo decía un tal Pericles hace 2.500 años. Y sigue vigente. No solo tiene que ser muy bueno lo que queremos vender, sino que nosotros tenemos que ser muy buenos vendiéndolo.
No se trata de convencer al público que va a leer nuestro mensaje de la importancia del mismo, sino más bien de convencer al periodista, que es quien decide si lo difunde o lo dejan en el baúl de los recuerdos.

A veces se nos olvida la relevancia del periodista en toda la cadena informativa y no caemos en la cuenta de que es él y nadie más quien se encarga de filtrar la información que llega a su medio de comunicación. Si queremos que pase el filtro tenemos que interesarle.

Y es esencial que cuando nos dirigimos a los medios de comunicación tengamos muy presente que el mensaje que les enviemos debe ser informativamente relevante. No podemos venderles humo, sino algo que aporte valor al conjunto del periódico, radio, televisión o el medio de que se trate. Nunca diremos que nuestra empresa es la mejor o nuestro libro el mejor escrito.

Deberemos enviar mensajes diferentes, como por ejemplo que nuestra empresa ha conseguido tal o cual logro y que ha mejorado el sistema de producción, que ha contratado tantos trabajadores en un tiempo en el que todas las compañías despiden a sus empleados o que ha logrado conciliar mejor la vida familiar y laboral gracias a las políticas desarrolladas por la compañía tras los acuerdos firmados entre todos los miembros de la plantilla.

Si hablamos de un libro, en vez de decir que es el mejor escrito, contaremos, por ejemplo, que aporta nuevos conocimientos a la historia de tal o cual hecho, o que muestra nuevos registros literarios que enriquecen el conjunto de la literatura, o cualquier otra cosa que resulte interesante. Siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo dirigirse a un periódico generalista que a una revista especializada en literatura.

Las notas de prensa tenemos que elaborarlas con la finalidad de vender, pero sin que se note. Hemos de contar lo que queremos de forma velada, que se pueda intuir. Porque luego, quien esté interesado en lo que decimos y se convierta en un posible cliente, ya se ocupará de buscarnos.

Claro que solo nos buscará si ofrecemos algo diferente. Utilicemos conceptos y expresiones que nos hagan imaginarnos esas situaciones idílicas que a todos nos hacen sentir bien.
Por eso, nuestras notas de prensa se elaboran con la finalidad de vender, que es de lo que se trata, pero sin que se note. No nos emocionemos con lo nuestro dando por sentado que los demás piensan que somos los mejores, demos la posibilidad de que lo descubran. Claro que siempre tenemos la otra opción, tirar de chequera y poner publicidad, pero eso es otra cosa y cuesta dinero, mucho dinero. ¿Lo tienes?

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Esta entrada no sirve de mucho sin el resto de las anteriores ni de las posteriores. Una campaña de comunicación no es una acción aislada sino un conjunto de estrategias que nos llevan a un mismo fin: lograr presencia mediática.
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