Los bocazas de Twitter

Me recordaban hace unos días que hay que ser más cuidadosos con lo que publicamos en Twitter. Antes de hablar hay que escuchar, algo muy efectivo y que puede ayudarnos a manejarnos mejor en esta red social, tan simple y compleja. Simple, porque lo contamos todo en 140 caracteres. Compleja, porque a ver quién es el listo que lo cuenta todo en 140 caracteres.

En ocasiones tenemos la tendencia de publicar y publicar, solo para que sepan que estamos ahí. Y esto puede ser un error. Hay que publicar “con sustancia”, sensatez o sentido común, como prefiramos.

Tenemos que escribir claro y contando cosas interesantes. Y esto es difícil porque los españoles tenemos la tendencia de hablar hasta por los codos.
Tanto hablar puede provocar que digamos más de la cuenta, que escribamos algo que no debemos y que esto traiga consecuencias negativas No sería la primera vez que un personaje público “mete la pata hasta el fondo”, por no expresarse correctamente. Ya sea porque nos dicen que es una pena que las pirámides estén vacías o porque llaman tontos a los que no están de acuerdo con la legislación sobre derechos de autor.

También es cierto que a muchos de ellos les interesa que se hable de ellos a toda cosa, aunque sea mal. Pero no podemos dejarnos llevar por la primera impresión como cuando aquella famosa dio el pésame en su Twitter a la familia del banquero más importante de este país porque le había dicho un amigo de toda su confianza que había fallecido. Fue hace meses.

Bueno, a ese banquero le acabamos de ver hace unos días en todos los telediarios dando una conferencia en Nueva York, lo que me indica que quizá no haya muerto.
En boca cerrada no entran moscas.

@jromero_tv