Las ventajas de salir en los medios

La semana pasada prometí ir paso a paso para que veamos cómo salir en los medios sin gastar un euro (aunque en términos de marketing lo podemos denominar “del alto impacto y bajo coste”). Lo prometido es deuda y lo voy a empezar cumplir desde ahora mismo.

En primer lugar nos vamos a centrar en la rentabilidad a la hora de hacernos visibles según en qué medios. Porque tener presencia en unos puede ser positivo y en otros puede ser negativo para nuestros intereses.

Por eso el primer paso tiene que ser decidir si nos conviene y en qué condiciones, no sea que esa visibilidad se vuelva contra nosotros. Es esencial que tengamos muy claro no solo en qué medio queremos aparecer, sino en qué condiciones. Y también en qué momento.

Y valorar si el esfuerzo de salir en alguno de ellos merece la pena. Hay veces que nos obcecamos en aparecer en ese gran periódico de tirada nacional en el que todos estamos pensando y no nos damos cuenta de que el esfuerzo quizá no merezca la pena. Salir en él puede suponer que nos vea medio millón de personas, mientras que tener presencia en varios regionales o locales a la vez, con mucho menos esfuerzo, puede significar que lleguemos a ese medio millón y otro medio millón más. Esto lo vamos a ver otro día con más detenimiento.

Hoy quiero centrarme en otro aspecto de esa rentabilidad, la que se refiere a las consecuencias que puede tener para nuestra imagen la aparición según en qué medios. Es algo a tener en cuenta porque en ocasiones es mejor no salir en un medio que salir mal parado. A una organización religiosa, por ejemplo, es muy probable que no le interese aparecer en un programa de televisión donde se insultan entre los tertulianos y donde se habla mal de otras personas, y donde se exponen sin pudor algunos secretos e intimidades de los que están presentes o se comenta la vida íntima de personas ausentes. A una persona que haya creado su imagen a base de trabajo y seriedad, probablemente tampoco.

Nos interesará estar presentes en todos aquellos que traten con profesionalidad nuestra actividad, independientemente de que en un momento dado puedan tener puntos de vista diferentes a los nuestros. Si tienen visiones distintas sobre lo que queremos dar a conocer, tendremos que aceptarlo como parte del juego.

No debemos, ni probablemente podremos, imponer a un periodista nuestra visión del tema. A lo más que podemos aspirar es a dar nuestra visión sobre una situación específica. Esto nos permitirá que, al menos, se escuche nuestro punto de vista. Siempre mostrándonos exquisitamente respetuosos con el periodista o con otras personas que piensen diferente de nosotros.

Nunca deberíamos estar presentes en aquellos medios que van frontalmente contra nuestros intereses, pero tampoco debemos negarnos a aparecer en ellos si nos lo piden. Aunque al final intenten perjudicarnos, tener la oportunidad de expresar nuestra opinión es positivo. Si renunciamos a esa oportunidad todo el mensaje que se lance sobre nosotros será negativo.
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Comunica con carisma

A partir de la semana que viene, además de tratar el tema de la visibilidad en los medios de comunicación, voy a darte una serie de consejos que pueden serte útiles cuando tengas que hablar en público, hacer una exposición, hacer el “elevator pitch” (discurso del ascensor) y en otras situaciones. Son recomendaciones basadas en mi experiencia de años impartiendo charlas y talleres por toda España y alguno en Estados Unidos.

Como te puedes imaginar, en este tiempo he cometido muchos errores; de alguno de ellos me he dado cuenta por mis propios medios y de otros me han tenido que advertir que los había cometido. Pretendo que tú no caigas en esos errores.