hacer y aceptar criticas

La forma de criticar

Cuando vayas a hacer una crítica, es importante que empieces con buen pie. Según cómo empieces, así afectará a la percepción del conjunto de la conversación.
Los seres humanos tenemos la tendencia a recordar “lo primero”, la primera vez que pasó algo, el principio de una experiencia. También tendemos a recordar “los finales”, lo último.  Si empiezas la crítica con algo positivo, esto afectará al resto de la interacción.

En los primeros momentos de incertidumbre es cuando la gente necesita seguridad. Puedes empezar hablando de cuanto aprecias a esa persona y de cuanto te importa como colega, cliente o lo que sea.

Cuando le hayas dejado claro que esa persona tiene valor para ti, será el momento de hacer la crítica y te resultará más fácil que acepte la situación sin considerarlo un ataque personal

Este paso es muy importante para mitigar una posible, y más que probable, reacción defensiva. Al fin y al cabo, la defensa es la cara exterior de nuestro miedo e inseguridad.

Recuerda, el primer paso antes de criticar es hablarle de sus atributos positivos. Esto le hará ver que se reconocen sus virtudes. Luego haz la crítica.

Como podrás imaginar hay diferentes tipos de críticas y formas de actuar en estos casos.

–          Conviene diferenciar entre una crítica fundamentada y una crítica sin fundamento. La primera hay que tenerla en cuenta para aprender de los errores y perfeccionarnos. La segunda no debe preocuparnos en exceso. En cualquier caso, ni la una ni la otra deberían mermar nuestra autoestima.

–          Entre una sugerencia y un ataque hay un abismo. Acepta y agradece los consejos y opiniones, aunque no siempre los compartas, y responde a las agresiones verbales sin perder la compostura y haciendo uso de un lenguaje sutil e ingenioso que ponga en evidencia al agresor. Y con una sonrisa.

–          Nunca demuestres que una opinión en contra, un juicio o una descalificación te afectan. Mantén la calma y la sonrisa en todo momento.

–          No hagas caso a las personas maliciosas, las hay en todas partes. No permitas que consigan su objetivo, que no es otro que hacerte daño. No hagas caso para que no les des el protagonismo que están buscando.

–          Ensaya situaciones con personas con las que no estés totalmente de acuerdo. Practica las réplicas respetuosas del tipo: “Entiendo tu postura aunque no opinemos lo mismo.” Cuida el lenguaje corporal para demostrarle que le estás prestando atención, y procura poner calidez en tus palabras. Tienes que ser tan humano como seas capaz de serlo.

Al final, una crítica es una crítica y si es negativa no nos va a gustar. Tenemos que intentar aprender a manejarlas.

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Esta entrada no sirve de mucho sin el resto de las anteriores ni de las posteriores. Un cambio para pasar de persona a personalidad o una campaña de comunicación no es una acción aislada sino un conjunto de estrategias que nos llevan a un mismo fin: lograr visibilidad y magnetismo personal.