Esto de los coaches… no sé, no sé

Siempre he tenido cierta prevención ante los coaches, sobre todo los que no están certificados, que son muchos. No hay más que dar una patada en el suelo y ver que surgen como setas. Así que cuando veo a alguno de ellos me planteo un primer dilema: ¿estará certificado este coach? Bueno, pues muchos de ellos no lo están. Pero hay otros muchos que sí lo están y son otro cantar.
Acabo de empezar a someterme a un proceso de coaching. Lo hago con Nuria González Palacios, que está estudiando este postgrado en Deusto Business School. Como alumna necesita algunos “chouchees” (bueno, conejillos de indias) para hacer sus prácticas, que luego supervisan dos responsables del máster. Y yo soy uno de ellos. Tenemos que someternos a varias sesiones de trabajo.
La primera es una toma de contacto. Valiosa, por cierto. En apenas una hora ha desmantelado toda mi estrategia comercial de años y me ha hecho ver que tengo que cambiar mi forma de actuar.
Hasta ahora siempre he contactado con posibles clientes a través de LinkedIn. Cada vez que alguien me pide que le agregue a mi red estudio su web y su perfil. Si me parece interesante le respondo que sí y le propongo tomar un café para ver posibles sinergias.

En el año 2011 me tomé más de 450 cafés siguiendo este método, y no ha funcionado como cabría esperar. Sin embargo, la inmensa mayoría de los cursos y seminarios que he impartido no han venido por este camino.
Si no hubiese sido porque me he prestado a ser uno de los conejillos de indias de Nuria, no me habría dado cuenta de que hay que cambiar de estrategia.

A veces uno piensa que lo que hace es tan novedoso que antes o después saldrá adelante, pero no es así. Eso de “yo insisto, e insisto, e insisto, porque antes o después tiene que salir”, es un grave error. Por eso, no está de más contar con alguien que nos lo haga ver.
Y ese es el trabajo de Nuria.

Así que ahora toca buscar otra estrategia. Y para ello no estoy solo. Ella me va ayudar a buscarla y a saber a quién tengo que dirigirme. Lo que me ha pasado con esta fallida estrategia me recuerda una frase de Demóstenes: “si tienes una buena idea pero no sabes cómo expresarla es como si no la tuvieras”. Esto traducido al tema que nos ocupa, vendría a ser algo así como “si tienes un buen producto pero no encuentras a tu cliente potencial, es como si no lo tuvieras”.

Lo cierto es que yo tengo un buen producto que, además, es único. Así que ahora lo que hay que hacer es buscar y encontrar ese cliente potencial.
“Del resto, esos no te van a dar negocio, mejor los olvidas”, Nuria dixit.
Definitivamente, esto del coaching, no está nada mal. La primera sesión me ha parecido de lo más productiva. Seguro que las otras lo serán mucho más.
@jromero_tv